Ocho enfermedades mortíferas curadas por la ciencia moderna

¿Pesimista ante los nuevos rebrotes del coronavirus? ¿Eres de los que crees que la vacuna no llegará a tiempo y desconfías en la ciencia? Deberías de saber que, pese a que hay enfermedades que se nos está haciendo muy complicado derrotar (dales tiempo a los investigadores)  hasta ahora la historia de la ciencia está jalonada con triunfos indiscutibles debido al ingenio humano.

A continuación,  ocho enfermedades que ya no son tan temibles gracias al trabajo de nuestros científicos.

Tétanos

Las personas que nacieron  en la década de los 70 seguramente habrán sufrido algún pinchazo de “antitetánica” en el ambulatorio más cercano, tras haberse clavado accidentalmente alguna punta oxidada en el pie, o en cualquier otra parte. Poca gente sabe que no es el óxido el que provoca directamente el tétanos, sino que el protagonismo (infame) por esta enfermedad se le debe otorgar a la bacteria Clostridium tetani, cuyas esporas aparecen muy a menudo en las superficies metálicas oxidadas.

Esta enfermedad se caracteriza por espasmos musculares dolorosos, muy a menudo en la mandíbula. Por fortuna, estos graves agarrotamientos pueden prevenirse con vacunación regular, ya que la inmunidad contra esta enfermedad eventualmente se pierde. En aquellos países donde se suministra habitualmente como España, esta enfermedad prácticamente ha desaparecido. De hecho, en este país, la media de casos anuales desde 2009 es de apenas diez casos.

Rabia

Esta enfermedad puede transmitirse entre especies diferentes de mamíferos (es decir, es zoonótica) lo cual normalmente sucede a través de mordiscos. Seguramente este mal provocado por un virus de la familia Rhabdiviridae esté detrás del mito de la licantropía, ya que se caracteriza por provocar problemas en el sistema nervioso tales como excitación, paranoia, ansiedad, confusión e incluso miedo al agua. En países en vía de desarrollo, esta enfermedad (que en el 99% de los casos en que afecta a humanos, nos llega a través del perro) acaba siendo mortal a no ser que se reciba la antitoxina.

¿Las buenas noticias? Incluso aunque no hayas sido vacunado, si recibes la inyección poco después de ser mordido la enfermedad puede prevenirse.  Además, por fortuna la administración de la vacuna de la rabia en perros es obligatoria a los tres meses de vida de los cachorros, razón por la cual cada vez es más rara en el primer mundo.

Polio

El triunfo contra esta terrible enfermedad es uno de los grandes éxitos en la historia de la medicina moderna. En su día, este mal infeccioso (producido por el poliovirus) fue una de las enfermedades más temidas. La razón es que afectaba principalmente al sistema nervioso de niños menores de 5 años,  a los cuales provocaba parálisis que los postraba en sillas de ruedas de por vida. Hoy en día se le considera erradicada en todo el mundo desarrollado, si bien siguen dándose brotes epidémicos en los países en vías de desarrollo. No obstante, la OMS confía en que muy pronto todo el planeta pueda considerarse “libre de polio”.

Fiebre amarilla

Transmitida a través de mosquitos, la fiebre amarilla recibe su nombre de su síntoma principal: la coloración amarillenta en piel y ojos de aquellos afectados por la infección. Esta “ictericia” es así mismo señal de un daño hepático que puede conducir a la muerte. A pesar de que no existe un tratamiento efectivo contra la enfermedad una vez que es contraída, se la puede evitar por completo a través de la vacunación. Gracias a esto, los países desarrollados la consideran erradicada aunque pueden darse casos aún en las zonas tropicales de Sudamérica y África, razón por la cual es obligatorio vacunarse en caso de que se quiera visitar esas zonas.

Peste bovina

Básicamente, esta enfermedad que ataca al ganado vacuno y a otros rumiantes (como a los búfalos y ciervos) equivale a nuestro sarampión. Pese a que no es peligroso directamente para los humanos, esta enfermedad siempre nos ha amenazado debido a la dependencia que tenemos de nuestros animales de granja. Una vez que se desarrolló la vacuna, la enfermedad entró en franco retroceso y la OMS se fijó el objetivo de su erradicación ya en 1994. Desde entonces, el último caso del que se tiene constancia sucedió en 2001 y desde el año 2011 se la considera erradicada oficialmente.

Tosferina

Llamada así por los sonidos sibilantes producidos durante los incontrolables ataques de tos convulsiva típicos de esta enfermedad, la tosferina es producida por una bacteria altamente contagiosa llamada Bordetella pertussis. La tos sintomática de este mal puede durar varias semanas. A pesar de que esta enfermedad puede prevenirse por completo a través de la vacunación, de un tiempo a esta parte ha vuelto a haber rebrotes, los cuales pueden deberse a la incidencia ocasional en lactantes (previos a la vacunación) o en adolescentes y adultos que hayan sufrido una disminución en su inmunidad.

Sarampión

Caracterizada principalmente por una erupción que comienza en la cara y se va extendiendo a través del cuerpo, el sarampión es una enfermedad grave que puede provocar infección cerebral e incluso muerte. Su historial ha sido devastador desde el inicio de los tiempos, si bien desde que comienzos de la década de 1960 se desarrollara la primera vacuna, ha seguido un declive prologado. Hoy en día, en nuestro país se suministra la primera dosis a todos los niños a partir de los 12 meses, y reciben la segunda entre los 3 y los 4 años.

Por desgracia, el movimiento anti vacunas está logrando que los niños vuelvan a verse amenazados por este mal. En 2019, en los Estados Unidos se dieron 1.044 casos de sarampión, la incidencia más alta en 25 años. 

Viruela

Esta terrible enfermedad se llevó la vida de entre 300 y 500 millones de humanos solo en siglo XX. Hablamos sin duda de una de las mayores plagas a las que se ha enfrentado la humanidad.  El virus responsable, ataca principalmente a las células cutáneas, las cuales muestran las características protuberancias (o máculas) que acaban por formarse en todo el cuerpo.

La primera vacuna que previno con éxito de esta enfermedad se la debemos a Edward Jenner en 1796, que fue quien se dio cuenta de que la gente que se infectaba con la versión más inocua del virus que afectaba a las vacas, conseguía ganar inmunidad contra el virus humano. Así pues las vacas, son las culpables de que hoy en día llamemos “vacunas” a las dosis de patógenos “suavizados” que nos inyectan nuestros responsables de salud.

En el siglo XX se llevó a cabo una campaña mundial de erradicación que terminó culminando con la destrucción del virus Variola, cuyo último caso de contagio natural se diagnosticó en Somalia en 1977. A día de hoy, se le considera el único virus con afección a humanos que ha sido erradicado al 100 por ciento.

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